Archive for Enero, 2010

Amazon recula (a regañadientes)

Desde su sitio de Kindle.

Queridos clientes:

Macmillan, uno de los “seis grandes” grupos editoriales, nos ha comunicado claramente que, a pesar de nuestro punto de vista, están comprometidos a cambiar a un modelo de agencia y cobrar de $12.99 a $14.99 por las versiones en e-book de sus bestsellers y la mayoría de publicaciones de tapa dura.

Hemos expresado nuestro serio y fuerte desacuerdo cesando temporalmente la venta de todos los títulos de Macmillan. Queremos que sepáis, sin embargo, que hemos capitulado y aceptado las condiciones de Macmillan porque Macmillan tiene un monopolio sobre sus propios títulos, y queremos ofrecéroslos incluso a precios que creemos innecesariamente altos para un e-book bestseller. No creemos que todos los grandes sellos editoriales tomen la misma ruta que Macmillan. Y sabemos con seguridad que muchas iniciativas independientes y autores auto-publicados verán esto como una oportunidad para ofrecer ebooks con un precio atractivo como alternativa.

Kindle es un negocio para Amazon, y también una misión. ¡Nunca esperamos que fuera fácil!

Gracias por ser nuestro cliente.

Sean pues los usuarios de Amazon los que decidan cuánto están dispuestos a pagar por un e-book.

Más en Mashable (en inglés).

3 comentarios

Amazon vs MacMillan: El bueno, el feo y el malo

Se está escribiendo un importante capítulo en el panorama del mercado de ebooks de los próximos cinco años. A medida que determinados actores ganan fuerza, la lucha por sostener el mango de la sartén es más tensa. Por lo que he visto hasta ahora, los puntos de vista de tan mediático asunto se pueden resumir en:

  • El bueno: Apple llega en su iCaballo blanco a salvar al mundo editorial de la tiranía de Amazon.
  • El feo: Macmillan quiere poner precios de hasta quince dólares para sus ebooks. Se censura por excesivo, pero no por la libertad de poner los precios que estime oportunos. Como se prevee competencia de Apple a Amazon, intenta negociar con Amazon sus nuevos precios.
  • El malo: Amazon quiere los ebooks a no más de diez dólares, entre otras cosas para hacer de su Kindle un producto más atractivo, y hasta ahora ha usado un sistema de subvenciones para conseguirlo. Macmillan (un enorme grupo editorial) no quiere ese límite de precio para sus ebooks. Resultado: Amazon retira de su portal (la más grande y popular librería online del mundo) los libros de Macmillan de un plumazo.

Ciertamente se puede discutir sobre los precios de Macmillan, pero creo que ese es un asunto menor comparado con el abuso de poder (o uso legítimo de un poder cuasi-monopolístico) que ha demostrado aquí Amazon: a mi manera o carretera. Varios de los autores afectados han mostrado su disgusto con el suceso, e incluso alguno, como Charles Stross, ha sido muy claro: “Amazon puede besarme el culo“.

Este suceso ha desencadenado un nuevo debate sobre el precio del ebook, y sobre la diferencia de costes con un libro impreso. La percepción del público sigue sin cambiar, no obstante. Es muy difícil de entender que un ebook tenga el precio de un libro impreso.

Amazon sin embargo puede ver dañada irremediablemente su relación con los editores. El mensaje que ha transmitido es que lo que ha hecho con MacMillan puede hacerlo con cualquiera; ha sido una maniobra demasiado agresiva, con un punto de torpeza, como ya ocurriera con el affair de los libros de Orwell. En ese aspecto entiendo la alegría con la que muchos editores esperan que Apple plante cara a Amazon, o que la irrupción de la manzana en este mercado haya insuflado valentía a Macmillan para no aceptar las condiciones de Amazon.

Permitidme que sea escéptico en este punto. Apple puede ser de hecho más cerrada y arbitraria que Amazon, y lo demuestra cada día con su ApStore en iPhone y derivados. Que lo tengan en cuenta los editores que la ven como la salvadora. La competencia es estupenda, pero no debe quedar ahí; si ya es malo que sólo llegue a haber dos opciones de gigantes para la distribución de ebooks en Internet, que estas sean Amazon y Apple es terrible.

Actualización 31/1

Algunos enlaces interesantes (en inglés):

2 comentarios

Multivers

David F. Fernández, dibujante y lector de Serie Multiverso, ha dibujado una tira en honor a las novelas, en catalán, castellano e inglés.

¡Gracias David!

Deja un comentario

El escritor y la nube

Todo esto de la nube se ha visto siempre como algo lejano, pero cada vez lo es menos. Empezó con programas en línea para gestionar el correo electrónico, pero ahora hay suites de oficina, editores de vídeo, imagen y sonido, gestores de fotos, programas para escuchar música, videojuegos… e incluso sistemas operativos. Cuando hasta Microsoft da pasos para trasladar su producto más exitoso, Microsoft Office, a la web, está claro que es algo serio, y que terminará siendo nuestra forma de relacionarnos con la computación.

Por tanto, que almacenemos nuestros trabajos en la nube quiere decir realmente que estarán en un ordenador (o red de ordenadores) en alguna parte, probablemente otro país, de la compañía en cuestión.

Para el escritor esto acarreará tener cada vez menos opciones de almacenar su trabajo sin conexión, de hecho es posible que de cinco a diez años lo más offline a lo que pueda llegar es sencillamente sincronizar sus datos para que estén en su ordenador (o terminal) además de en la nube. No voy a entrar en la cuestión de la privacidad, que ya se comenta bastante y que es mucho más amplio que el borrador de una novela, por ejemplo, sino en los aspectos intrínsecos a la creación.

¿Qué tan lejanos son estos escenarios?

  • Un escritor ha decidido elegir los servicios de nube de una compañía de su propio país por una cuestión de confianza. Resulta que ese país, tipo Italia o tipo el país en el que se está convirtiendo España, tiene acceso a determinados datos ciudadanos sin requerimiento judicial a través de la excusa más peregrina. Digamos que esta persona tiene cierta visibilidad y está escribiendo algo contra el gobierno, por ejemplo. El gobierno de turno puede leer su novela en progreso y tomar acciones. Dependiendo del gobierno puede ser desde lo más terrible que se pueda imaginar hasta simplemente negarle premios oficiales, dejarlo fuera de la maquinaria mediática afín etcétera.
  • Un escritor ha decidido elegir los servicios de una compañía extranjera. Resulta que en ese país se toman muy en serio su “industria cultural”, y pese a que la prestadora del servicio ofrece todas las garantías, no puede evitar (o sí) que el gobierno de turno acceda al borrador de su novela y lo deje caer entre sus autores de más éxito para que la fusilen. Una suerte de espionaje industrial en el que la esencia de una historia de potencial éxito cae en manos del best-seller de turno que la publicará antes y mejor.
  • Podría darse cualquiera de los dos casos de arriba sin intervención gubernamental, simplemente con ataques informáticos de origen privado. Según la prestadora del servicio puede ser más fácil o más difícil, pero siempre es posible.

Una posible solución es el abaratamiento de los servidores privados para no tener que acudir a ninguna compañía externa, aunque el problema de origen es que este siempre tenga que estar conectado a la red, porque acceder a los datos desde cualquier parte se va a convertir en una extensión de nuestros sentidos en no mucho tiempo, lo que hace a estos datos vulnerables.

Por supuesto el almacenamiento personal también ha dado problemas siempre. Los discos duros se estropean, el pendrive puede acabar en la lavadora o en otras manos, y tal vez alguien entre desde Internet en nuestro propio ordenador. Muchos ven en la nube una especie de salvaguarda de su información, pues está por duplicado en muchos sistemas y con el soporte de alguna compañía que se dedica a ello.

¿Vale la pena el riesgo o está justificada la desconfianza? ¿Es peor que dejar nuestro dinero en un banco?

Por otro lado, ¿qué experiencias tenéis de pérdida de datos de vuestros textos? ¿Ya hacéis copias de seguridad online, tal vez en vuestro e-mail o usando procesadores de texto tipo Google Docs?

2 comentarios

Audio de “Realidad Aumentada”

Para este nuevo año voy a grabar versiones en audio de mis relatos (y audiolibros de mis novelas), y el primero de este 2010 es el audiorelato de “Realidad Aumentada“. Puedes escucharlo debajo o descargar el MP3 en su página.

Está grabado y procesado con Audacity y dura alrededor de ocho minutos.

Clip de audio: Es necesario tener Adobe Flash Player (versión 9 o superior) para reproducir este clip de audio. Descargue la versión más reciente aquí. También necesita tener activado Javascript en su navegador.

Deja un comentario