¿Oculta algún secreto ese hijo tan per­fecto? ¿Puede haber una momia en un pue­blo cas­te­llano? ¿Qué clase de ero­tismo des­tila el fra­caso? Lo quiero saber y lo quiero saber ya.

Esto pro­mete y esto da el libro de Javier de Ríos Briz. Cuen­tos para gente impa­ciente es una anto­lo­gía de rela­tos del autor, algu­nos pre­mia­dos o fina­lis­tas en cer­tá­me­nes lite­ra­rios. Se puede com­prar en papelebook, así como des­car­garlo gra­tui­ta­mente en la web de Javier.

Mi impre­sión ha sido buena: los rela­tos son bre­ves pero inten­sos (se des­com­pri­men al leer­los, dando más pala­bras de las que poseen como todo buen cuen­tista hace), son bas­tante varia­dos y bien ave­ni­dos, con sor­pre­sas, ale­grías, penas y horro­res, o mez­clas de todo ello. Esto no quiere decir que el libro sea un collage de cuen­tos al azar, todo está bar­ni­zado con una capa de… tal vez lo defi­ni­ría como nos­tal­gia, que lleva al lec­tor de un relato al siguiente a tra­vés de un terri­to­rio común. Si tuviera que obli­garme a nom­brar un defecto, quizá cita­ría algún deta­lle téc­nico como el guio­nado de los diá­lo­gos, que por otro lado no entor­pe­ció la lectura.

Cuen­tos para gente impa­ciente deja con ganas de más, por tanto sirva este post como aci­cate a su autor para que le vea­mos retor­nando a la fic­ción próximamente.

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