Fue curiosa también la narración, por uno de estos socios, de cómo, en 1977, Eduardo Bautista “llegó al poder”. Explicó que en la Junta General de aquel año, Eduardo Bautista junto a otros dos miembros de SGAE irrumpieron acompañados de un notario al comienzo de la Asamblea, y sin estar previsto en ningún punto del orden del día, y por tanto, de manera irregular, presentaron una moción de censura, y la Junta se tuvo que suspender. Expulsaron a los consejeros que habían sido elegidos democráticamente y se convocaron nuevas elecciones.
Fueron momentos escandalosos para la llamada entonces Sociedad General de Autores de España, que posteriormente, en 1988, sería refundada como Sociedad General de Autores y Editores, dando lugar a una peculiar asociación donde conviven intereses contrapuestos, los de los autores y los de los editores, siendo estos últimos quienes manejan el timón de la entidad.
Recuerda a la historia de la mafia y su financiación, la verdad.



