Este año he publi­cado el relato Reali­dad Aumen­tada, que a juz­gar por los comen­ta­rios de los luga­res en los que lo he expuesto, ha gus­tado mucho, y como he comen­tado en otras oca­sio­nes, el 26 de Noviem­bre vio la luz Olimpo, la ter­cera y última parte de la Serie Mul­ti­verso. Una anto­lo­gía de rela­tos que com­ple­menta y a la vez pone fin a las dos nove­las ante­rio­res. Lo cierto es que han sido cinco años y tres libros con­so­li­dando un uni­verso y unos per­so­na­jes, y apren­diendo muchí­simo sobre cohe­sión y arcos narra­ti­vos. Tam­bién supone el final de las sem­pi­ter­nas revi­sio­nes de la serie (no le deseo a nadie releer tan­tas veces su pro­pia obra), crea­ción de por­ta­das, book­trai­lers, pági­nas etcé­tera. A par­tir de ahora estas his­to­rias vivi­rán su pro­pia vida en Inter­net, aje­nas a mi.

Por otro lado estoy ulti­mando una anto­lo­gía que recoge mis diez pri­me­ros rela­tos cor­tos, debi­da­mente revi­sa­dos y actua­li­za­dos. Aún no le he puesto título. La publi­cará Edi­cio­nes Idea, siendo mi pri­mer libro no auto­edi­tado, y verá la luz a lo largo del año que viene.

En cuanto a cola­bo­ra­cio­nes, ape­nas comencé tími­da­mente en 2008, en la antología-concurso Hellin­film en la que quedé fina­lista. He par­ti­ci­pado en la octava edi­ción de la anto­lo­gía Tie­rra de Leyen­das con el relato La duda, cuyo libro se publi­cará en breve. Igual­mente, ya he podido echar un vis­tazo a la anto­lo­gía (Per) ver­sio­nes: Cuen­tos Popu­la­res a la que he con­tri­buido con otro relato, y que tiene una pinta mag­ní­fica. Como su nom­bre indica se trata de retor­cer los cuen­tos popu­la­res para ver­los desde otro prisma (en mi caso he con­ver­tido al Capi­tán Gar­fio en el pro­ta­go­nista de Peter Pan). La hemos creado varios escri­to­res por diver­sión y pro­mo­ción, y debe­ría publi­carse en pocos meses. Ya está en mar­cha la siguiente, (Per) ver­sio­nes: His­to­ria donde mi apor­ta­ción está en revi­sión. Será mi pri­mer relato con tras­fondo his­tó­rico, un aña­dido sobre­na­tu­ral a la caída de la Repú­blica romana durante el alza­miento de César, desde los ojos de su no muy amigo Cice­rón. Una ucro­nía desa­fiante de con­fi­nar en tres mil palabras.

Igual­mente, ha cam­biado mucho el pano­rama de la publi­ca­ción en Inter­net. Cuando publi­qué Arman­tia en 2005, el PDF era el rey y Cory Doc­to­row la super­es­tre­lla. Com­pa­rando con el mundo de la música, los ebooks gra­tui­tos (mp3) se usa­rían como pro­mo­ción del pro­ducto final, que era el ejem­plar físico (con­cier­tos). Pero hete aquí que irrum­pie­ron los e-readers y el ebook ha pasado a coexis­tir con el papel como pro­ducto final, con lo que ese modelo quie­bra. Por otro lado, la estruc­tura tra­di­cio­nal de publi­ca­ción lucha por des­cen­tra­li­zarse, y nadie puede ase­gu­rar dónde aca­bará. Por lo pronto, es pro­ba­ble que ponga mi pró­ximo libro auto­edi­tado a libre dis­po­si­ción en un PDF DIN-A4 para impre­sión casera o lec­tura en el moni­tor, para quien quiera hojearlo o leerlo por­que no puede pagarlo o acce­der a la pla­ta­forma para ello (ambas cosas han ocu­rrido con muchos –e ines­pe­ra­dos– lec­to­res lati­noa­me­ri­ca­nos que sin embargo me han devuelto tone­la­das de feed­back), y empe­zaré a cobrar por la ver­sión para lec­to­res elec­tró­ni­cos (nada que ver con las bar­ba­ri­da­des que algu­nas edi­to­ria­les piden por sus ebooks). Seguiré pre­pa­rando ver­sio­nes en papel, pero estas habrán per­dido ya mucho atrac­tivo para su com­pra por Inter­net salvo para feti­chis­tas del papel. Hoy ya no me atrevo a pro­nos­ti­car cómo estará el tema den­tro de otros cinco años, no obs­tante seguiré escri­biendo y adaptándome.

Mi infan­cia como escri­tor va tocando a su fin. ¿Por qué lo digo? Por­que empecé a darle a la tecla rela­ti­va­mente tarde, a los vein­ti­cua­tro años, con lo que he com­pri­mido en poco tiempo toda la etapa de esos pri­me­ros tex­tos que uno guarda en un cajón o tira a la pape­lera con menos edad. Los publi­qué para escru­ti­nio público (más ama­ble de lo que pen­saba) y me obli­gué a revi­sar­los infi­ni­ta­mente en los meses veni­de­ros. Ha sido una apro­xi­ma­ción bas­tante estre­sante y poco orto­doxa para ponerme al día, pero ha dado sus fru­tos. Cinco años des­pués escribo con mucha más faci­li­dad y ofi­cio, y ha desem­bo­cado en un 2009 lite­ra­rio como nunca antes lo tuve. Ya he empe­zado a escri­bir mi pró­xima novela (ale­jada del estilo folle­ti­nesco y aven­tu­rero de Serie Mul­ti­verso) con la que espero aden­trarme en mi ado­les­cen­cia lite­ra­ria. Pero tam­bién espero publi­car más rela­tos cor­tos (lo que posi­ble­mente ten­dría que haber hecho antes de meterme en beren­je­na­les nove­les­cos, si aten­de­mos al orden habitual).

Por supuesto, nada de esto hubiera sido posi­ble sin quie­nes han tenido la gen­ti­leza de leerme. Muchas gra­cias a todos.

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