“La vida de los doce Césares” de Suetonio Tranquilo, es un texto clásico que no hace falta reseñar. Salve decir que es una lectura muy entretenida aún hoy en día, en buena parte debido a que Suetonio es un poco (bastante) sensacionalista y gusta mucho de mentar todo tipo de anécdotas truculentas, formando un enorme culebrón histórico.
Ahora bien, no he podido pasar por alto la anécdota que cuenta del emperador (por breve tiempo) Otón, queriendo refutar lo travieso que resultaba de joven, siendo objeto de numerosos castigos por parte de su padre:
Se dice que vagaba de noche por las calles, lanzábase sobre los débiles y sobre los ebrios que encontraba, los tendía sobre un manto y los lanzaba al aire.





